Cristina Valido

Opinión. Noemí Santana y la inmigración

Cristina Valido.-

Hasta no llegar a la situación que el propio presidente, Ángel Víctor Torres, ha calificado como desesperante, no hemos asistido al anuncio de la convocatoria del Foro de Inmigración por parte de la consejera responsable. Un anuncio que hace ahora como si se tratara de una gran y novedosa idea de quien es la máxima responsable del órgano, y que en esta crisis migratoria iniciada hace meses ha guardado un silencio atronador.

Hace muy escasos meses, en comisión parlamentaria, contestó a sus señorías que sus competencias se limitaban a la atención de menores migrantes no acompañados, y se quedó tan ancha, se limitó a ceñir su respuesta a este aspecto, lo demás –dijo– no era cosa suya.

Casi un año después de su toma de posesión olvidaba que tiene en su consejería de Derechos Sociales, una Viceconsejería de inmigración, y que ella misma preside el Foro Canario de Inmigración, máximo órgano de consulta, decisión y acción en la atención a las personas migrantes del gobierno autonómico.

Solo este imperdonable desconocimiento, y el desinterés mostrado pueden justificar el incumplimiento del acuerdo del Parlamento que mandataba, por unanimidad de todos los grupos políticos, hace ya un año el Ejecutivo canario a desarrollar un Plan de Atención Integral a la Inmigración, en el que debían señalarse las acciones y responsabilidades de todas las administraciones y de los actores no gubernamentales. Un plan que debía desarrollarse en el propio Foro Canario de Inmigración y con presencia de ayuntamientos, cabildos y Estado. Debían diseñarse protocolos de comunicación y acción ante las llegadas y establecerse cuáles eran las plazas y las infraestructuras necesarias, asumiendo el compromiso y responsabilidad que un territorio como el nuestro puede ofrecer, estableciendo a su vez los pasos a dar una vez estos estuvieran en su máxima ocupación.

Un documento de compromiso y exigencia, riguroso y bien definido, al que atenerse y con el que poder comprometer al Gobierno de España y a las autoridades europeas a garantizar su papel y presencia permanente como instituciones responsables y competentes, y por supuesto a aportar la financiación que nuestro territorio, frontera sur de Europa, debe disponer para contar con los recursos adecuados en la atención a la dramática huída de personas del continente vecino.

Nada se ha hecho, y seguimos en la descoordinación y la improvisación, y sin hoja de ruta compartida siquiera entre las instituciones canarias que se haga respetar en el exterior.

Con sorpresa observamos hoy el anuncio de la convocatoria del Foro canario de inmigración en las redes de Noemí Santana, que con alegría nos la trae la buena nueva, que cual salvadora del ejecutivo y ante una situación que sus compañeros del ejecutivo son incapaces de arreglar, ha decidido saltar al campo, como si ella hubiera llegado al gobierno la semana pasada y hasta entonces este partido nada tuviera que ver con sus responsabilidades. Como si la elaboración de este Plan Integral, aprobado en el pleno del Parlamento, fuera papel mojado y capricho de diputados y diputadas cuyos acuerdos carecen de valor.

Claro, me olvidaba, este asunto y las soluciones al impacto Social de la pandemia, requieren menos presencia y declaraciones que el nombramiento del nuevo director del Servicio canario de Salud.

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